No escribo. Hace tiempo que no escribo y, a veces hasta pienso. No escribo porque sería duro y la inconveniencia sigue siendo inconveniencia. Ahora todo va bien, va bien y no va. Por primera vez quiero a alguien,ese alguien tan alguien. Y que no se vaya, y se va y viene, y se vuelve a ir. Reconozco que estoy vieja para ballatar y no desisto. Estoy vieja, lo poco vieja que estoy, no lo suficente, con celulites hasta las cejas, con lo que fuí y lo mejor que soy, para que me reces; yo con lo mío y lo tuyo; quedarse quieto, y yo inerte; un promontorio y un siempre. Y estaré para pelear Ponientes y lo que venga gris. Te quise siempre, un poco, ahí y allá. Veo, dos viejos amantes, en definitivo azul..
viernes, 31 de julio de 2009
Para quien corresponda.
No escribo. Hace tiempo que no escribo y, a veces hasta pienso. No escribo porque sería duro y la inconveniencia sigue siendo inconveniencia. Ahora todo va bien, va bien y no va. Por primera vez quiero a alguien,ese alguien tan alguien. Y que no se vaya, y se va y viene, y se vuelve a ir. Reconozco que estoy vieja para ballatar y no desisto. Estoy vieja, lo poco vieja que estoy, no lo suficente, con celulites hasta las cejas, con lo que fuí y lo mejor que soy, para que me reces; yo con lo mío y lo tuyo; quedarse quieto, y yo inerte; un promontorio y un siempre. Y estaré para pelear Ponientes y lo que venga gris. Te quise siempre, un poco, ahí y allá. Veo, dos viejos amantes, en definitivo azul..
No escribo. Hace tiempo que no escribo y, a veces hasta pienso. No escribo porque sería duro y la inconveniencia sigue siendo inconveniencia. Ahora todo va bien, va bien y no va. Por primera vez quiero a alguien,ese alguien tan alguien. Y que no se vaya, y se va y viene, y se vuelve a ir. Reconozco que estoy vieja para ballatar y no desisto. Estoy vieja, lo poco vieja que estoy, no lo suficente, con celulites hasta las cejas, con lo que fuí y lo mejor que soy, para que me reces; yo con lo mío y lo tuyo; quedarse quieto, y yo inerte; un promontorio y un siempre. Y estaré para pelear Ponientes y lo que venga gris. Te quise siempre, un poco, ahí y allá. Veo, dos viejos amantes, en definitivo azul..
viernes, 10 de julio de 2009
Ha llovido mucho ahí fuera.
Iba a escribir sobre los siempres: las noticias, los
fachas, los catalanes, el Tour de Francia, lo valiente que soy hasta cuando no soy valiente. La ocultación a medias, lo justo y necesario pues, es sabido que los vacíos matan y se hace necesario el impermeable en algunos momentos. Supongo que jamás habría leído el libro de Richard Yates “Vía Revolucionaría” si Sam Mendes no la hubiese plasmado en la gran pantalla con sumo acierto, todo el acierto que arropa la distancia entre un medio y otro. O lo mismo si, y hubiese encontrado la exigüa edición de Emecé en el Mercat de Sant Antoni por un eurito y al ojeralo, diría algo así como ¡Qué tio tan triste! Triste, más triste que Fitzgerald. Es notoria mi debilidad por los tristes, incluído el paseo, y mi admiración por todo áquel que sea capaz de escribir cinco páginas seguidas. Comentaba Inma Muñoz, querida Inma,
“Yates vivió en carne propia las consecuencias de la inestabilidad emocional en una familia. Y la retrata magistralmente, sin concesiones de forma ni de contenido, con sobriedad y elegancia, demostrando un conocimiento de las profundidades del alma humana que a veces incluso asusta. Dios mío, ¿cómo puede conocer este hombre lo que temo, lo que anhelo, lo que escondo y lo que maquino? ¿Cómo ha logrado desmontar mis excusas y apartar el velo de mis argumentaciones inapelables para llegar a la verdad? ¿Cómo ha podido penetrar así en mí? Pues porque lo ha vivido él mismo: en sus propios temores, anhelos, secretos y maquinaciones, en sus propias excusas y argumentos inapelables, y en los de sus amigos, y sus vecinos, y sus compañeros de trabajo, y en los de aquellos con los que un día cruzó la mirada un segundo al pararse en un semáforo. Porque todos somos iguales. Porque hay algo que nos universaliza, y Yates ha dado con ello. Y no ha tenido miedo de desnudarse y desnudarnos en un clásico publicado en 1961, ubicado en 1955, pero que los lectores de los próximos milenios seguirán pensando que se escribió anteayer. “
Estoy de acuerdo, Inma, y hay más, hay una historia detrás de ese Bosque petrificado que bebe directamente de todas las Emmas Bovary, de Gatsby, de aquellos personajes impasibles de “la Tormenta de hielo” Dice el inefable Juan Manuel de Prada “ y es que Yates se preocupa de que sus personajes no puedan entender nada, privándolos desde el primer momento de esperanza, vedándoles los afectos sinceros, arrojándolos a un cenagal de amargura e impiedad, despojándolos -¡por supuesto!- de un horizonte sobrenatural. La literatura de Yates, por parafrasear la propaganda editorial, nos enseña lo que las personas dejan que la desesperación haga con ellas, aunque lo disfrace presentándolas como víctimas de estructuras opresoras. “ Olé, Juamanuel, lo ha descrito Vd. cojonudo, es claro que Vd. vive en los mundos de Yupi o del ABC, en su defecto y encima, nos perdona la vida. No se preocupe en absoluto, hay muchos Juanmanueles anónimos pagados de si mismos, encantados con sus miserias que se apresuran a esconder debajo de la alfombra. Vivir hacía afuera, es lo normal, no obstante, esta novela de estructura fácil y de desnudez inusitada lleva a creer irremediablemente en el escribir verdad. Este “negro” que fue en su día de Robert Kennedy y que tan sólo vendió 12.000 ejemplares de Revolutionary Road no supo nunca el éxito de su obra, y el éxito, créanme, radica en la verdad demoledora, bofetada terrible a los seres diminutos engrandecidos en humo, que renuncian a los sueños por convertirse en imitadores de nadas, incluido él mismo. Esos enanos emocionales son los exítosos y el resto, unos fracasados gilipollas, como Yates, como Aphril, como ese puñado de "nosotros". Eso es, quédate quietecito, para que nadie te robe la silla, para que jodas pero tu mujer no lo haga, para tener una imagen de sociable depredador "normal" Quédate quieto, lo suficiente para que en un momento de lucidez advenediza te llegue en una senectud bien pagada, tal vez entonces entiendas que has fracasado en la más grande tarea: vivir. Y no repetiras. Después de todo ¿Qué es el éxito sino el empeño en construir fracasos? Fracasas, luego te mueves. Aunque los vacíos maten, alguien tiene que romper la baraja. Ha llovido mucho ahí fuera, no va a llover dentro, coño, pensarán, y se equivocan, es dónde más llueve.

“Yates vivió en carne propia las consecuencias de la inestabilidad emocional en una familia. Y la retrata magistralmente, sin concesiones de forma ni de contenido, con sobriedad y elegancia, demostrando un conocimiento de las profundidades del alma humana que a veces incluso asusta. Dios mío, ¿cómo puede conocer este hombre lo que temo, lo que anhelo, lo que escondo y lo que maquino? ¿Cómo ha logrado desmontar mis excusas y apartar el velo de mis argumentaciones inapelables para llegar a la verdad? ¿Cómo ha podido penetrar así en mí? Pues porque lo ha vivido él mismo: en sus propios temores, anhelos, secretos y maquinaciones, en sus propias excusas y argumentos inapelables, y en los de sus amigos, y sus vecinos, y sus compañeros de trabajo, y en los de aquellos con los que un día cruzó la mirada un segundo al pararse en un semáforo. Porque todos somos iguales. Porque hay algo que nos universaliza, y Yates ha dado con ello. Y no ha tenido miedo de desnudarse y desnudarnos en un clásico publicado en 1961, ubicado en 1955, pero que los lectores de los próximos milenios seguirán pensando que se escribió anteayer. “
Estoy de acuerdo, Inma, y hay más, hay una historia detrás de ese Bosque petrificado que bebe directamente de todas las Emmas Bovary, de Gatsby, de aquellos personajes impasibles de “la Tormenta de hielo” Dice el inefable Juan Manuel de Prada “ y es que Yates se preocupa de que sus personajes no puedan entender nada, privándolos desde el primer momento de esperanza, vedándoles los afectos sinceros, arrojándolos a un cenagal de amargura e impiedad, despojándolos -¡por supuesto!- de un horizonte sobrenatural. La literatura de Yates, por parafrasear la propaganda editorial, nos enseña lo que las personas dejan que la desesperación haga con ellas, aunque lo disfrace presentándolas como víctimas de estructuras opresoras. “ Olé, Juamanuel, lo ha descrito Vd. cojonudo, es claro que Vd. vive en los mundos de Yupi o del ABC, en su defecto y encima, nos perdona la vida. No se preocupe en absoluto, hay muchos Juanmanueles anónimos pagados de si mismos, encantados con sus miserias que se apresuran a esconder debajo de la alfombra. Vivir hacía afuera, es lo normal, no obstante, esta novela de estructura fácil y de desnudez inusitada lleva a creer irremediablemente en el escribir verdad. Este “negro” que fue en su día de Robert Kennedy y que tan sólo vendió 12.000 ejemplares de Revolutionary Road no supo nunca el éxito de su obra, y el éxito, créanme, radica en la verdad demoledora, bofetada terrible a los seres diminutos engrandecidos en humo, que renuncian a los sueños por convertirse en imitadores de nadas, incluido él mismo. Esos enanos emocionales son los exítosos y el resto, unos fracasados gilipollas, como Yates, como Aphril, como ese puñado de "nosotros". Eso es, quédate quietecito, para que nadie te robe la silla, para que jodas pero tu mujer no lo haga, para tener una imagen de sociable depredador "normal" Quédate quieto, lo suficiente para que en un momento de lucidez advenediza te llegue en una senectud bien pagada, tal vez entonces entiendas que has fracasado en la más grande tarea: vivir. Y no repetiras. Después de todo ¿Qué es el éxito sino el empeño en construir fracasos? Fracasas, luego te mueves. Aunque los vacíos maten, alguien tiene que romper la baraja. Ha llovido mucho ahí fuera, no va a llover dentro, coño, pensarán, y se equivocan, es dónde más llueve.
sábado, 27 de junio de 2009
Billie Jean o el traje nuevo del emperador en una tintorería de Bangkok.

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Ha muerto el rey del Pop, también ha muerto el pequeño saltamontes y hasta un ángel. A Farrah la dejo a parte; en parte y reduntante por un estadio de lúcidez en sus últimos días, los demás no tuvieron tiempo para más. En verdad, os digo--homilía mía, que coño, a ver si me excomulgan de una puta vez, gratis—que me importa un carajo en la medida que la muerte de cualquier hombre me disminuye—citar a Donne queda solidario—en el resto para el resto, mamones ávidos de iconos disminuidos. Este último, Jackson, no ha muerto en Bangkok de “casualité” y el mundo llora. Normal, y que os den. Bien que "Thriller" sea lo más, pero vamos, el inventor de la penicilina no es. Lo única lectura que obtengo, y últimamente obtengo nadas, es que a todo—o casi—les gusta que les coman la polla, que les digan cuan estupendos , inigualables, insuperables—y todos los ·in”- lo putos genios que son. Esto es, no importa, el éxito mata a cualquier nivel; los feladores y plañideras estarán al acecho como setas adoradoras y te haran un pequeño dios, y si una osa—de osadía, no de oso, para los de la LOGSE—levantar la voz en algo que no te parece, significa exilio. Es sabido que el emperador lleva traje nuevo y es amigo de Berlusconi; el emperadorcillo toma unas cañas y sonríe al primer capullo/a que le sonríe a él, y después se va a su casita—si es follado/a mejor—y es feliz ¡Larga vida al rey! pero lejos a poder ser, para no vomitar, y no decirle que, en realidad está en pelota picada y que se puede morir, mañana. Cómo decirte que no eres lo que te dicen que eres, tal vez seas más, pero no en la medida venérea que ostentas. No te salves. Piedra tengo, puño cerrado, mano izquierda. Querido, pásate por la tintorería o, en su defecto, por un lavado de bajos, de coche, naturalmente.
sábado, 20 de junio de 2009

Hace algo más de una década, mi hermana Angels me comentó que había apadrinado a dos niños en la India, en un lugar cuya traducción venía a decir algo así como “Ciudad del Infinito” Yo la miré con todo el escepticismo del mundo. Verán, según que "oenegés" me parecen una mera maquinaria para alimentar funcionarios parásitos y naturalmente, lo solté si más, la confianza da asco. Pasaron algunos días y ella, mi hermana, la mediana, "Chanchelitos” me facilitó toda serie de explicaciones sobre el proyecto que llevaba a cabo la Fundación Vicenç Ferrer y un libro sobre sus vivencias, “La revolución silenciosa”, de A. Oliveras. Se trataba de un proyecto “ben parit” que solo un loco, entre “el seny i la rauxa” podía llevar a cabo. Y así conocí a este chiflado maravilloso, militante del POUM, perdedor de guerras, conocedor de campos de concentración, de cárcel, y para rematarlo, ex jesuita. No voy a repetir la historia, tan solo dejar constancia de la emoción, un camino, un canto de pájaros y una “espurna” de esperanza.
Felicitar a Tv3 por el despliegue en “prime time”, mientras otros, incluida la 1 y otras autonómicas chabacanas, se dedicaban a cultivar la noche con la cutrez más estulta.
http://www.tv3.cat/videos/334409
“Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.”
Eduardo Galeano
Hi ha algú amb la mà estessa en camins de llumetes plenes per els cants dels ocells. I somriuem. Paradiso, cinèma, Ferrer, punyeter, catalá, boig i no mort.
No crec en deu i en la mare que el va parir. Vull l´ excomulgació, gratuita. pèro he de dir, he de dir, que, por fin he conocido a un comunista.
miércoles, 17 de junio de 2009
miércoles, 10 de junio de 2009

Cabo de Gata, Almería.
A Ángeles y Ángeles.
Ángeles me llama cada mañana, a las diez y cuarto. Ángeles me llama cada mañana a las diez y media. He tardado mucho en darme cuenta que son mi conexión con el aire que respiro. Ellas y mi otra razón. Los demás conatos de razón hablan en lengua extranjera y se entretienen en las enaguas más próximas, llenitas de folclore y sus jaujas. Os quiero tanto y tanto que entenderéis esta minusvalía mía para verbalizar lo obvio.Te quiero, tanto y tanto. A las diez y cuarto, a las diez y media.
miércoles, 3 de junio de 2009

Aunque no estés, estás.
Begur atento, espera, y llegará un día que nos besará, su azul, con lengua.
Puede que el recuerdo de la luz me lleve
a las postrimerías del límite.
Renacer.
Inflexión o giro sobre pasos herbales,
paréntesis necesario en la creación de universos.
Y sé para quién.
Lo malo de no tener raíces
es que no puedes absorber el agua.
Aún así, saldré del laberinto,
libaré la clorofila que me ofreces,
a través de los húmedos filamentos neófitos
que resurgieron de tu semen y sus causas.
Como si un jinete azul dispusiera canales
para alimentar a los hijos de Mondrían,
Sed firme de regresar
a las sagradas formas de tu cuerpo invisible.
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Datos personales

- LABELIA
- Barcelona, Spain
- Licenciada en Geografía e Historia Universidad Autónoma de Barcelona. Tercer Ciclo: Estado y nación. Eugenesia y Darwinismo social, U.A.B. Estudios de comunicación: U.A.B. Informática, no tengo, macramé, tampoco.