miércoles, 10 de junio de 2009


Cabo de Gata, Almería.

A Ángeles y Ángeles.

Ángeles me llama cada mañana, a las diez y cuarto. Ángeles me llama cada mañana a las diez y media. He tardado mucho en darme cuenta que son mi conexión con el aire que respiro. Ellas y mi otra razón. Los demás conatos de razón hablan en lengua extranjera y se entretienen en las enaguas más próximas, llenitas de folclore y sus jaujas. Os quiero tanto y tanto que entenderéis esta minusvalía mía para verbalizar lo obvio.Te quiero, tanto y tanto. A las diez y cuarto, a las diez y media.

5 comentarios:

Violeta dijo...

Cuanto amor entre la música bellisima y el texto....es precioso. Un beso navegante.

J. J. García Rodríguez dijo...

Resulta paradójico que esa franja de litoral mediterráneo donde la gente, de un tiempo a esta parte, tanto se acerca buscando algo de paz y tranquilidad, sirviera de refugio y guarida para piratas y maleantes, siglos atrás.

Se ocultaban en los entrantes y salientes de las costas o en las oquedades de un terreno originariamente volcánico, tan solitario como olvidado. Valga esa foto como muestra de las caprichosas formaciones geológicas del paraje natural.

Firmado: Pie de foto.

LABELIA dijo...

Violeta, gracias por pasar. La música he de decirte que no me entusiasma pero es una de las favoritas de la yaya, en Pavarotti queda mejor--aunque tal vez menos expresiva-- pero no sonaba bien el audio. Un abrazo.

BUENAS NOTICIAS dijo...

Qué suerte tener estos dos Ángeles en tu vida, Labelia. Y que estén al empezar el día. Me encantó.
Un abrazo fuerte

Calle San Juan de Dios Nº8 dijo...

La música es un hilo coductor que une a quien habla en diferentes idiomas.
Los sentimientos es el idioma universal que une a quien habla en diferentes idiomas.
La unión de personas no implica cercanía, tal vez sólo un rasgo que de vez en cuando nos rompa algo por dentro al mismo tiempo sea lo que nos hace más cercanos.

Un saludo