miércoles, 1 de abril de 2009

El rugido de los batallones escarlatas.




















"Caer de continuo en las excepciones, verse metida en casillas que no eran las de la gente.. Le encantaban los líos inverosímiles en que andaba metida siempre por causa del fracaso de las leyes en su vida. Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos, o se acuerdan llorando a gritos...”
Julio Cortázar

He llegado al hartazgo de esperas sin esperanza, de vindicar desde escalones desgastados llenitos de colillas. Le das más importancia a los actos que a la consecuencia emocional de los actos. Lo se por el rugido de los batallones escarlatas, ardes en ellos por los poros y mi piel se torna volcan insoportable. Dos meses de cutáneas embestidas pruritosas hasta que resolví aunarme con el enemigo, eso me daría la inmunidad. Perejil, savia, romero y tomillo. Llueve indiferencia luego necesito un impermeable que me impida gritar pues ya grité y no sirve. C uriosa la capacidad de medir el dolor ajeno ¿nunca pensaste que el dolor es de uno? Se trata de estar no de juzgar, se trata de consolar por el tacto y aliviar días, se trata de asumir errores como éxitos sin ábacos y sin debes ni haberes. Luchar por una causa que olvidaste hace tiempo. Las máculas escarlatas han desaparecido por algún pacto que aún desconozco, tal vez sea que me he rendido a la evidencia. Si vas a la Feria de Scarborourg, perejil, savia, romero y tomillo, da recuerdos a alguien que vive allí, fue una vez mi gran amor. Rugen los batallones escarlatas bajo el estandarte de mi yo atrincherado en escalones, pues estoy forrada de papel con fondo utópico y azul, que aún espera, las invasiones bárbaras.

6 comentarios:

J. J. García Rodríguez dijo...

Volver a estar de pie reafirma cualquier sensación de inmunidad. Me alegra saber que a tus ideas vuelvan las batallas, las trincheras, los estandartes, los romeros y los tomillos. Y la savia.

Gracias por lo que dijiste: la verdad que aquí somos todos un poco de riego por goteo, pero si me pasas la cesta te la lleno de fruta en el pozo de melocotones.

arena dijo...

Para eso estamos, me da alegria ver que has vuelto a escribir, siempre veia tu blog y me preguntaba cuando volverá?...por eso al ver tu nueva fotografia en uno de mis blogs favoritos m´ñas tu comnentario aquí estoy navegante, para lo que necesites...

Calle San Juan de Dios Nº8 dijo...

Hola:
Gracias por tu comentario,me ha ecantado tu texto, tu modo de escribir y de expresar.
La red nos une...
Un saludoj

La paciente nº 24 dijo...

Construyo un impermeable que no te haga gritar y se me llena de agujeros. Será que el dolor escarba siempre con esas uñas tan grasientas. A cambio he ido a la Feria, ni perejil, ni savia, ni tomillo, ni romero; te he comprado un sombrero. Me ha dicho el tendero que por ahí no se cuela la indiferencia.

Un saludo enorme.

BUENAS NOTICIAS dijo...

Yo también soy de esas... Me encanta como escribes Labelia. Y me encantó lo de que el dolor es de uno... Un abrazo!

Feroz dijo...

¿tas hay?