jueves, 6 de noviembre de 2008

EL COLOR DE LAS PALABRAS.

















“…bebo en tu desgarradura, separo tus piernas desnudas las abro como un libro donde leo lo que me mata.” G. Bataille.


Rendición me encuentra extendida y sola,
abriéndome como un geranio petulante,
vulnerable al riego disperso de tu voz.

Niña me reconozco en defecto párvulo o silencio.

Catarsis necesaria para poder renacer entre tus piernas
como he renacido ya entre tus palabras y tu boca - tan mía-
No puedo ni quiero desunir la emoción desnuda,
adherida a los ribazos de mi costado impío
que me lleva la emoción, en volandas cómplices.
No hay referencias, por novísimo
por sagrado olor a semen, que se forjó en aquelarres,
conjuros estocásticos para acabar en sitio justo y llegada,
la calidez de un abrazo en una noche como ésta,
en una noche como todas las noches del mundo.
He vuelto a pintar paisajes con la pátina
de la geografía sin geografía,
con el color, de tus palabras.

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4 comentarios:

Miguel Sánchez Robles dijo...

Supongo que eres tú la de la foto. Tienes cara de niña "neutra", sin tragedia. Y también un poco de niña que estudiará Historia. En las fotografías en blanco y negro muchas niñas tienen rostro de tragedia, como de saluir en la película Los Otros o algo así. Tú no. Muy buena la cita de Bataille, no sé por qué me recuerda el cuadro de Courbet "El origen del mundo". Si no lo has visto teclealo en google imágenes. Me recerda a meter la cabeza y "suicidarse" ahí, en el centro exacto de ese pubis, que por cierto es un pubis rudo, decimonónico, de mujer pobre y trágica que nunca estudiaría Filosofía y letras, de mujer que trabajaba en elas fábricas del capitalismo salvaje de la Primera Revolución industrial. Gracias por tus comentarios. Mis saludos renovados y mi amistad.

Miguel

Eulàlia B. P. dijo...

Si, soy la de la foto, con mirada a lo Clint y sin fumar ducados todavía. Lo de Bataille es pq me fascina su interdisciplinaridad, Historia de un ojo es más que una narración transgresora con tintes pornográficos, vamos para nada, más pornografía hay en Follet-por lo infumable-- En cuanto a la obra que mencionas de Courbet, si la conozco, hasta un amigo--que era amigo y ahora no se si lo es--lo tenía expuesto en el salón--otro outsider de su tiempo, otro transgresor como su contemporáneo Baudelaire.
Estos revolucionarios peligrosos, jaja, siempre me han atraido. Ya sabes, la cotodianidad no es vulgar, escotidianidad.
Gracias por tu paso y tus palabras.
Saludos de amistad tan atávica como novísima en si misma.
Eulàlia.

Una piba con la remera de Greenpeace dijo...

¡Estan geniales esas palabras!

Eulàlia B. P. dijo...

Gracias Piba, tan solo puede decir, gracias.
Eulàlia